martes, 1 de marzo de 2011

Sexo, política y poder

Seguramente muchos de vosotros tras leer el titulo de mi entrada ya habréis hecho amago de leerla enseguida, por esto lo elegido, porque me  parece que el poder de la sexualidad , en este caso  de la femenina, tiene un poder extraordinario, y más allá de que seamos jóvenes con las hormonas revueltas, tiene un efecto imán.
Ahora os voy a hacer un pequeño resumen de la noticia y luego en las siguientes entradas la iré exprimiendo para sacarle todo lo que a mí modo de ver parece interesante.
Si leéis la prensa sabréis que en Bélgica llevan como unos 300 días más o menos sin que los políticos se pongan de acuerdo y lleguen a formar el gobierno tan necesario para un país como es en este caso. Pues bien, una senadora socialdemócrata flamenca Marleen Temmerman, cansada de que esto no suceda, ha propuesto una medida, diría yo que “cómica”, porque ha propuesto que todas las mujeres de los políticos se unan y comience con lo que se denominaría una “Huelga de sexo” para que sus maridos, los políticos, puedan llegar a un acuerdo sintiéndose presionados con lo que pasa en su cama.
Esta noticia puede ser anecdótica, pero es más sería de lo que parece ya que de alguna manera que esto pase en pleno siglo XXI a mi me parece vergonzoso, porque como dice la escritora del artículo, ya hace tiempo que las mujeres tenemos derechos y somos ciudadanas, por eso tenemos que elegir por nosotras mismas, sin tener que llegar a la necesidad de presionar a nuestras  parejas con la falta de sexo para conseguir algún  objetivo en la esfera pública.
Siguiendo con el hilo de esto, al principio del texto de la escritora, se ponen varios ejemplos de grupos de mujeres que ya usaron esta táctica para conseguir sus objetivos, desde Lisístrata en la antigua Grecia(representado por el teatro clásico. Autor :Aristofanes), o en lugares como Kenia o Turquía, es decir, si nos ponemos a pensarlo bien, y ya trascendiendo la política , las mujeres a lo largo de la historia solo podían presionar con lo que pasaba dentro de su hogar, y la razón es porque no tenían acceso a la esfera pública. Lo que a mí me hace pensar es que la mujeres en tiempos pasados conseguían así sus objetivos, no podían llegar a lo público ( estaba prohibido, no eran ciudadanas) pero eso tampoco era impedimento para conseguir sus deseos de lo que ellas pretendían en la esfera pública. Ya que si una fémina no se la dotaba de derechos, esta los conseguía por otras vías mucho mas, como diría, placenteras.

Estamos hablando de chantaje, en este caso chantaje con algo  muy valioso para los hombres, algo como el sexo. El poder de la sexualidad se ha destacado en varias obras literarias, de teatro , en películas,  y siempre los que suelen sucumbir suelen ser los hombres, porque casi siempre, el poder lo tiene la mujer. Seguramente casi todos vosotros habréis visto “Instinto básico”, ese es un buen ejemplo para ilustrar el grandísimo poder que tiene las mujeres de la su sexualidad y en este caso  también en la de los hombres. De alguna manera ellos son más sensibles a este tipo de cuestiones, quiero decir, más débiles que las mujeres ante este tipo de asuntos.
En otras entradas ya iré destacando y desarrollando puntos que yo creo que son interesantes , pero para concluir esta entrada, voy a relacionar con lo dicho en la asignatura, la salida de la interioridad a la exterioridad de las personas, y como esto a veces entra en conflicto, mas el concepto de ciudadanía.
 El ser político conlleva tomar decisiones públicas, que afectan a muchas personas, como en este caso la formación o no de gobierno en Bélgica, y ello conlleva también una racionalidad, un proceso de sopesar pros y contras en el que las prisas, aunque ya el periodo de tiempo transcurrido sea demasiado, no son buenas. Si un político, que actúa en la esfera pública recibe presiones en casa sobre su trabajo, como lo de la huelga de sexo por parte de su mujer, estará más propenso llegar a un acuerdo aunque no sea el idóneo, si su capacidad de tolerar lo que pasa en su cama es nula, sin llegar a generalizar, esto les pasa a muchos hombres. He aquí el conflicto. ¿Se puede empujar a alguien a tomar decisiones políticas precipitadas y erróneas por este motivo?¿El político debe separar lo privado de lo público, incluso cuando afecta a su equilibrio físico y mental? Y…¿La mujer del político hace más política que este mismo, en este caso?
Continuará…
… y mostraré mi opinión.

Cosas a tratar en las siguientes entradas:
-Mujer y ciudadanía
-Poder y sexualidad en la esfera pública ( si los políticos deben separar lo público de lo privado… sexo)


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